El volteo humano de campanas data, según la lengua popular, de una tradición de carácter medieval. La realidad es que hasta mitades delsiglo pasado,no existe ninguna prueba documentada de su existencia.
La creencia dice, que los mozos "para demostrar lo que son, hacen un bautismo del aire y agarrados a las campanas voltean sin cesar, formando un solo cuerpo con el bronce que sale y entra por la hormacina, encima del abismo, arañando con sus brazos y piernas el aire quieto de ese precipicio", en la torre-campanario de Nuestra Señora de los Angeles. Parece por tanto más un acto de autoafirmación varonil y hombría, que otra cosa.
La campana, la "Guillermina"da hacia el lateral conocido como "La Reja", y el bronce data del 1673, con una boca de 92cm de díámetro y un peso de 450Kg.

El volteo consiste en que un mozo se agarra con los pies y manos la yugo de la campana, dando vueltas en ambos sentidos de giro, teniendo cuidado de que la cabeza sobresaliente del yugo no toque con la base de la hornacina. Tanto más importante es que varias personas de confianza manejen la campana con habilidad durante el volteo.
A pesar que la tradición es de naturaleza profana, habitualmente se realiza el volteo en celebraciones religiosas como San Guillermo y Pascua de Resurrección. Con posterioridad se ha hecho extensible como espectáculo en fiestas patronales, homenajes...
A continuación os muestro un par de videos tomados este año durante la festividad de Ntra Señora de Tejeda, que creo de un alto valor, tanto documental como emotivo, debido a la poca continuidad de la tradición por parte de los actuales mozos.